lunes, 19 de julio de 2010

Una escuela sin grados


En el conurbano sur bonaerense, un colegio estatal trabaja con un programa educativo alternativo para evitar las desigualdades sociales dentro de las escuelas.

Por Luciano Zampa


La EGB Nº 57 de San Francisco Solano, provincia de Buenos Aires, desafía los métodos tradicionales de educación escolar al implementar una alternativa pedagógica en donde los alumnos evolucionan de acuerdo a sus capacidades individuales con un seguimiento personal por parte de los docentes.

Los directivos de la escuela señalaron que la idea principal del programa es "respetar los tiempos individuales de cada uno de los alumnos", y aclararon que eso no se logra si no hay "un seguimiento continuo por parte de los docentes ya que deben estar absolutamente conscientes de lo que el chico sabe para poder encaminarlo hacia nuevos aprendizajes".

La escuela se organiza en tres ciclos o bloques -alfabetizador, nivelador y tercer ciclo- y cada uno de ellos se corresponde con las tres etapas de la EGB.

La forma de evaluación es la misma que utiliza cualquier escuela: exámenes y trabajos prácticos grupales e individuales; sólo que los docentes de la 57 colocan el foco de atención en los procesos de desarrollo y en la apropiación de los contenidos que hacen los alumnos para decidir cuándo un chico está preparado para pasar al bloque siguiente.

A su vez, cada uno de los bloques se divide en tres niveles en donde el método de evaluación para pasar de uno a otro es el mismo que se aplica en los ciclos: el avance y el manejo que el alumno tiene sobre los contenidos dados durante la cursada.

La psicopedagoga Marcela Rodríguez, que forma parte del proyecto desde 1992, comentó que además de los bloques trabajan con dos "grupos abiertos" que reúnen a chicos con desfasaje de edad y pedagógico.

Más allá de los tiempos de cada chico, el alumno no puede pasar al boque siguiente si no tiene la edad mínima que impone la legislación. En caso de que eso suceda, el maestro contiene al joven dándole más contenidos para no estancar su desarrollo y aprendizaje.

La directora de la escuela, Viviana Pérez, explicó que la institución "trabaja con la idea de promoción desde el cual se le da importancia a la contención de las diferencias en los ritmos y modos de construir los conocimientos de los alumnos, por lo que la heterogeneidad grupal y del conocimiento es fundamental en el desarrollo del proyecto".

Sobre la posible aplicación del programa en otras escuelas, Pérez explicó que "se ubica en un lugar distinto de pensar al otro, o sea al alumno, y de mirar de otra manera las prácticas pedagógicas que contemple la complejidad de la misma. No podemos decir que la forma que hemos construido deba replicarse tal cual, sí consideramos necesario replantearse la función y las practicas de escolarización".

La EGB 57 nació en 1991 -aprobada por el Ministerio de Educación en 1995- tras el planteo de los docentes de encontrar respuestas alternativas al único modelo educativo que existe en la actualidad. "En 1991 la preocupación por el alto grado de fracaso escolar -repitencia y deserción- llevaron al conjunto de docentes a cuestionar su práctica en general y la función de la escuela, e intentaron pensar una propuesta pedagógica diferente", recordaron sus directivos.

"El actual desafío del programa -dijo Viviana Pérez- está abocado a elevar la calidad de los aprendizajes, por lo que se ha pensado en la construcción de grupos denominados abiertos, los que en pocas palabras podríamos describir como aquellos que están abiertos a los contenidos del bloque, en los que se respeta los conocimientos, las necesidades, los tiempos y posibilidades de cada alumno y se busca potenciar su proceso de construcción del conocimiento."

Según demuestran las autoridades de la escuela, los actuales índices de fracaso escolar dentro de la institución se han reducido de manera significativa en comparación con los existentes al comienzo del proyecto. "Consideramos haber demostrado que la escuela pensada como un contexto sociocultural y no natural del sujeto, desde el respeto a la diversidad, de tiempos y modos de aprendizaje, es una respuesta al problema de fracaso escolar.

En la actualidad, los docentes están trabajando en un proceso de reformulación didáctica a través de encuentros reflexivos con un grupo de especialistas de la Facultad de Psicología de la Universidad de Buenos Aires; integrantes del grupo de trabajo que dirige Ricardo Baquero.


FUENTE: http://www.auno.org.ar/leer.php/794

Vacaciones con ganas de aprender

En pleno descanso de las tareas escolares, la diversión también puede incluir creatividad, lectura e ingenio.

Julieta Molina

LA NACION

Los motivos de festejo se acumulan para los más chicos que ayer comenzaron sus vacaciones de invierno con nieve en la mitad del país. Psicopedagogos y docentes coinciden al aconsejar descanso y distancia de los libros escolares, al menos mientras dure el receso invernal. Pero sugieren algunas condiciones, como no recargar los días de entretenimientos y vincular la diversión también con la lectura, el arte y los juegos que estimulan el pensamiento.

Aunque las recomendaciones varían según las edades -los adolescentes que tienen materias previas por rendir son los únicos que, según los profesionales, deben mantener un riguroso cronograma de estudio-, para todos el consejo es unánime: el descanso es necesario. "El corte es importante para recargar energías y tomar aire nuevo. En esta etapa del año se nota mucho el cansancio en los chicos", explicó a LA NACION María Pía del Castillo, profesional de la Fundación Proyecto Padres.

Como detalló la presidenta de la Federación Argentina de Psicopedagogía, Marcela Platero, "lo ideal es aprovechar el tiempo de vacaciones para realizar actividades diferentes a las pedagógicas. Los aprendizajes se dan en todo momento; cualquier actividad puede ser aprovechada para aprender, como realizar un viaje, ver una película, leer un cuento, hacer deportes o pintar un cuadro".

"Uno de los males que sufre la educación actualmente es la escisión entre la escuela y la vida en general. Parecería que los períodos de vacaciones implican el abandono de lo relacionado con el aprendizaje y algunas buenas costumbres. La lectura y la escritura pasan al letargo como si fueran solo bienes escolares y no parte de nuestra cultura", advirtió sin embargo Alejandro De Oto Gilotaux, director de Primaria y rector del Instituto de Capacitación Docente del Colegio Los Robles.

Una docente de la Escuela 8 del distrito escolar 11 también recomendó que los niños paseen con sus padres y realicen actividades culturales con ellos. También explicó que una alternativa es la que implementó una docente del colegio, que realizó "un cuadernillo para los niños, con trabalenguas, acertijos y sopas de letras que les dio a sus alumnos para que jueguen cuando se aburran de la tele o la computadora". Lo ideal parece ser que los niños "sean estimulados con juegos de mesa o libros, cosas que incentiven la creatividad, inteligencia y pensamiento lógico", detalló Del Castillo.

Por otro lado, estimó que son los padres quienes deben demostrar a los niños que las vacaciones son para descansar y relajarse. "La idea es cortar con las corridas diarias de la doble escolaridad, las clases de patín, de inglés, de hockey. Los chicos están estresados y eso se nota". Por eso, explicó, tampoco hay que "rellenarlos de actividades y pasar del vértigo escolar a actividades continuas que resulten estresantes como las largas colas de los teatros y cines u otras actividades sociales".

Existen, por otro lado, clubes deportivos y de esparcimiento que los especialistas recomiendan porque insumen tiempo y los niños interactúan entre ellos, además de realizar actividad física. El gobierno de la ciudad, por ejemplo, propone en estas semanas "Vacaciones en el colegio", un programa con actividades para realizar en la escuela y una solución para padres ocupados y niños aburridos. Sin embargo, algunos docentes no consideraron a la iniciativa como ideal, pues los chicos tienen que continuar despertándose temprano y seguir asistiendo al mismo ámbito.

"Las rutinas y los hábitos no deben perderse hasta que los chicos tengan 8 o 9 años. Sí pueden correrse los horarios, pero no es aconsejable romper con la rutina adquirida", explicó Castillo. "La familia debe promover los valores y los hábitos que el hijo necesita para crecer sanamente, es por ello que la lectura, la escritura, el cumplimiento de los horarios y las normas de higiene deben ser vividas siempre y no como exigencias meramente escolares", sintetizó De Oto Gilotaux.

Los adolescentes que no deban materias también deberían tener límites en estas vacaciones. "No se puede salir a bailar todos los días, tampoco llegar a cualquier hora porque los padres trabajan y deben respetarlo", sintetizó Del Castillo.

Para los alumnos que presentan algún tipo de dificultad en el aprendizaje, sí se recomiendan actividades focalizadas para "evitar los efectos de la curva de olvido", según dijo De Oto Gilotaux. Platero detalló que "en los casos donde las dificultades de aprendizaje son de base cognitiva es conveniente combinar la recreación con el aprendizaje sin que este último se convierta en una tortura para los padres y los hijos". En estos casos, normalmente hay en la escuela profesionales que siguen los casos y proporcionan ideas, ejercicios y recomendaciones para los días sin clases.

Según los profesionales consultados, quienes deberían quedar eximidos de cualquier estudio y capacitación son los docentes, que deben usar el receso para "recuperar energía y poder brindar lo mejor de sí en la vuelta al colegio", dijeron.

viernes, 16 de julio de 2010

El aprendizaje colaborativo

Ecos de la perspectiva didáctica constructivista

Un paradigma que abre el debate respecto de la suerte de la matriz pedagógica actual, ligada a la necesidad de nuevas estrategias para relacionarse con el saber.

La instrumentación de técnicas de aprendizaje colaborativo implica que la relación entre los contenidos, los procedimientos y las actitudes que los alumnos deben aprender, están enmarcados en un campo de trabajo cooperativo. Esto sugiere que la puesta en marcha de saberes debe confluir en un objetivo final que sea común al grupo entero. Tributaria del paradigma constructivista, la pedagogía del aprendizaje colaborativo busca abrirse caminos en el terreno de la didáctica.

Carácter social del aprendizaje

Un siglo después, todavía resuenan las palabras de Lev Vygotsky. El pedagogo ruso nos enseñó que el aprendizaje es inherente a un medio social. La actualidad de su postulado es tal que no es posible pensar una instancia de enseñanza-aprendizaje desoyéndolo.

El aprendizaje colaborativo funda sus aspiraciones pedagógicas en ese exacto principio que considerar al aprendizaje como algo que solo puede ocurrir en la interacción social.

Elementos didácticos

La autora Mari Paz Prendes Espinosa, miembro del Departamento de Didáctica y Organización Escolar de la Universidad de Murcia, propone planificar la estructuración de los elementos didácticos que compondrán las clases haciendo de ese principio la esencia detrás de cada acto.

A través de la puesta en práctica de una dinámica tal, con tintes cooperativos o colaborativos, es posible crear un contexto propicio para que las capacidades del grupo entero se potencien. Simultáneamente, todos los alumnos que forman parte del grupo deben lograr hacer suyos los saberes, interpretándolos, poniéndolos en cuestión, desafiándolos y construyendo, en última instancia, un discurso propio.

El conflicto como herramienta

La propia lógica que alumbra el camino de la pedagogía colaborativa conlleva la emergencia de puntos de vista diferentes, puntos de vista en conflicto. Esto opera, al mismo tiempo, como un estímulo a que cada alumno comprenda que detrás de lo que son las palabras, articuladas en discursos, hay un sentido. Y este sentido debe ser argumentado y defendido para que se sostenga.

Siendo, tal como indica la teoría psicoanalítica, que es la mirada de los otros la que nos constituye como sujetos, en una pedagogía en la cual unos y otros deban expresar sus puntos de vista, con sus coincidencias y sus contradicciones, en un marco de respeto y solidaridad, el propio yo de cada uno de los integrantes del grupo saldrá fortalecido.

De esa forma se alejarán también los temores a quedar expuesto en público por miedo a decir algo incorrecto o inadecuado. Mientras las consideraciones que conlleve el armado del propio discurso que los estudiantes creen emerjan en un clima cordial y respetuoso, lo incorrecto queda fuera de lugar en este tipo de técnicas.

El rol del docente

El pedagogo francés Philippe Perrenaud, ferviente promotor de las técnicas colaborativas escolares, enfatiza que la figura del docente no queda anulada aquí, sino que se ve re-categorizada. El docente será quien deba guiar todo el proceso.

Sin dejar de ejercer un rol de autoridad, la tarea docente no será asumir un protagonismo excluyente, sino ayudar a que se geste en el aula un clima colaborativo y comprometido, en el que los saberes que se pongan en juego anclen en la matrices cognitivas que los alumnos ya tienen desarrolladas, promoviendo de ese modo lo que psicólogo estadounidense David Paul Ausubel denominó aprendizaje significativo. Es decir, un aprendizaje en el cual los nuevos saberes que el alumno aprehende se conectan con saberes que ya posee.

Responsabilidades compartidas

El aprendizaje colaborativo incluye la aplicación de herramientas de trabajo que integren al sujeto-alumno en un colectivo más amplio que regule, a su modo, el proceso: proponiendo temas y acciones, negociando con el docente las estrategias, participando en la confección de las actividades.

Al compartir las responsabilidades, el docente se asegura una apropiación de las técnicas que despliegue el grupo por parte de los alumnos, generándose lazos solidarios, a un mismo tiempo, entre los propios alumnos y entre los alumnos y el docente. Todos son responsables, cada uno desde su rol, con sus propias implicancias y especificidades, del éxito de las actividades.

Nada de lo expuesto hasta aquí debe hacer suponer que no vaya a ser necesario, en un contexto de aprendizaje colaborativo, que ciertas tareas se realicen en forma individual. Sin embargo, cuando así suceda, lo cual será, por cierto, harto frecuente, será en pos de un objetivo ulterior, orientado hacia lo grupal. El trabajo siempre deberá funcionar como engranaje de un mecanismo más grande que excede a cada uno de esas instancias separadas.

Metas de la pedagogía colaborativa

Para comprender con mayor profundidad las metas que se propone la pedagogía del aprendizaje colaborativo, es preciso hacer una ruptura con los ejes del individualismo y enfatizar los valores que nos conectan con el otro con solidez, sintiendo a ese vínculo como necesario. De ese modo, se pone en juego una postura pedagógico-didáctica que al mismo tiempo deja entrever los matices políticos que deben aflorar, orientados a la construcción de un orden social futuro basado en un acervo de valores comunes.

El sociólogo francés Emile Durkheim consideraba que dichos valores debían ser promovidos por las instancias formativas de un modo claro y preciso. La cohesión social fundaba sus mejores posibilidades de desarrollar una existencia positiva en una pedagogía que los promoviera eficazmente.

Traspasadas las puertas de entrada al siglo XXI, las expectativas de la didáctica aún se inscriben en que el alumno pueda realizar por sí mismo la magia del aprendizaje (el cual es de por sí, social). El aprendizaje colaborativo hace méritos para que se confíe en él como un medio legítimo para el ejercicio de esa práctica.

Aprender a aprender

Cómo estimular la seguridad y la capacidad de los alumnos

Uno de los principales motivos por el que los estudiantes fracasan es la falta de confianza en sí mismos y el exceso de responsabilidad.

Es normal para un alumno que recién está comenzando la Universidad sentirse avasallado no sólo por la responsabilidad que eso significa, sino por la gran exigencia y cantidad de contenidos a procesar. A eso se le suma los esquemas mentales que trae en su cabeza, sobre lo que cree que puede y no puede hacer. Algunos son buenos en música, pero “les cuestan” las matemáticas, otros se llevan bien con los números pero creen ser pésimos en lengua, los ejemplos podrían nunca acabar.

Diferentes habilidades

Si bien es cierto que algunas cosas cuestan más que otras, todo puede ser revertido o mejorado a lo largo de la vida. Pensar de esa manera tiene una ventaja: permite darse cuenta donde hace falta poner toda la atención, que punto se está evitando, dejando de lado.

Nos dice qué tenemos que reforzar, qué hay que empezar a aprender y entender. La mayoría de las personas se sienten inclinadas por alguna rama del estudio en particular, entonces aprenden sobre eso, se interesan más y terminan resultando buenas en lo que les gusta. Y es lógico. Cada persona es especial. Pero a la vez se dan cuenta lo que no les gusta, y justamente coinside con lo que les cuesta más.

Rara vez sucede que no agrade algo en lo que se es muy bueno o se tiene facilidad. Como mucho nos será indiferente. No se le prestarás atención y no preocupará. Lo que no agrada es aquello en lo que no se ha sabido sobresalir porque nunca se pudo hacer realmente bien.

Materias de la carrera

En realidad, esto no representaría un problema siempre y cuando en la carrera que se elija, el 100% de las materias sean enfocadas en el título final. Pero eso no ocurre nunca. Aún en las carreras biológicas o de medicina hay matemática, química, física. Las carreras de economía tienen materias relacionadas con derecho, las carreras de psicología tienen historia, así sucede con cada profesión. Cualquier estudiante puede comentar algo similar acerca de su carrera.

Por eso conviene tener en cuenta algunos consejos a seguir:

  • Hacer una lista de las cosas que más cuestan.
  • Identificar cuáles de ellas están presentes en el plan de estudio.
  • Si es fundamental para la carrera conviene proponérselo como una meta futura, un área en la profundizar hasta por lo menos manejarla bien.
  • Si no tiene relación alguna con lo que es está estudiando, listo. Queda a gusto de cada cual mejorar en ello o no.

Clases filtro

Siempre se encuentra lo que se conoce como “asignaturas filtro”, aquellas materias que por exigencia han logrado la mayor deserción de alumnos o la necesidad de cursarla varias veces para poderla aprobar. Es importante asimilar que se puede con cualquier materia que surja en el camino.

A veces es mejor ni enterarse de cuáles son las materias filtro, para no sugestionarse, pero si ya están localizadas, mejor aún. No habrá excusas para estar preparado.

Siempre hay qe tener presente que está dentro de cada uno la decisión de cambiar y mejorar en esas áreas. Que puedes revertir la situación cuando se desee. Que se puedes aprender lo que nunca se supo. Siempre va a haber alguien que sepa más de cada tema, pero no pasa nada. Al contrario, mejor.

Eso puede ser un alicientes para aprender, para avanzar un poco más, mejorar, perfeccionarte. No es una competencia con los demás. Es un reto para con uno mismo. Es saber que con superarse a sí mismo, ya es suficiente.

Con estos parámetros se debe identificar aquello que más difícil resulta y proponerse ser un poco más hábil con ese tema cada semana. Es nenecsario ponerse alguna meta semanal y evaluar los cambios cada mes. Preguntar, buscar libros, informarse. Resulta sorprendente lo rápido que se avanza. Como decía de Henry Link,“ Mientras una persona vacila por sentirse inferior, otra está ocupadísima cometiendo errores y haciéndose superior”.

El Método Kumon

El Método Kumon es uno de los sistemas de aprendizaje de matemáticas y lenguaje desarrollado por el japonés Toru Kumon. Este método involucra la repetición de ejercicios básicos de matemáticas que gradualmente se hacen más complejos hasta que el estudiante alcance un nivel avanzado de destreza. El propósito más importante de este método es el de sentar las bases del aprendizaje en aquellas áreas que proporcionan un alto nivel de autoconfianza al estudiante y la habilidad de aprender por él mismo, como son las matemáticas y el lenguaje.

El método Kumon es una técnica de aprendizaje infantil excelente para las matemáticas y el lenguaje, tanto para niños con dificultades, como sin ellas.


El método Kumon se ha extendido con éxito en 71 países y tiene más de 3.5 millones de alumnos que se han beneficiado de la fórmula de esta técnica de aprendizaje infantil, consiguiendo que las matemáticas dejen de ser un suplicio.

¿En qué consiste el método Kumon?

El método Kumon es una técnica de estudio que intenta desarrollar el máximo potencial de cada niño, en las materias de matemáticas y lenguaje, a través de un programa individualizado adaptado a las necesidades y posibilidades del estudiante.

El método Kumon es una formación extraescolar y normalmente se necesitan dos sesiones semanales. Esta técnica de aprendizaje infantil puede ser utilizada para adultos, siendo la adaptabilidad al alumno una de sus características, por lo que es factible para cualquier edad y persona, aunque la mayoría de sus usuarios son los pequeños.

¿Cuál es la fórmula del método Kumon?

La fórmula del método Kumon parte del aprendizaje a través de un material didáctico propio y autoconstructivo. Es decir, que potencia al máximo la capacidad del niño de aprender por sí mismo con una intervención mínima del formador. Consiguiendo, además, con esto, crear un hábito de estudio basado en la responsabilidad del propio niño.

Cada paso del método Kumon debe ser como un reto para el alumno. Cada vez es un poco más complicado, y en función del propio alumno, será el grado de complicación. De esta forma, el método de esta técnica de aprendizaje, intenta que el pequeño haga una asimilación autodidacta respetando su propio ritmo.

Filosofía de Kumon

Cualquier niño tiene una capacidad para aprender muy por encima de las expectativas de sus padres. Nuestro trabajo, como educadores, no consiste en llenarles de hechos y datos como si fueran sólo cajas vacías, sino en animar a cada niño a querer aprender, enseñarle a disfrutar aprendiendo y en prepararle para estudiar lo que necesite o quiera en el futuro.”

Críticas y elogios al “método Kumon”

En los últimos meses, la difusión de un “método japonés” para aprender la materia activó un debate académico, ya que los especialistas argentinos suelen considerar a esa metodología como “repetitiva” y “anticuada”. Pero el “método Kumon”, surgido en la ciudad japonesa de Osaka, se desparrama sin pausa por toda la Argentina, instalando sucursales a través del sistema de franquicias, como hacen las cadenas de comidas rápidas.

¿En qué consiste el método? Su diferencia con la enseñanza de la matemática tradicional, según sus profesores, es que prioriza lograr la motivación del alumno y que cada chico obtenga un modelo personal de aprendizaje. En el Kumon se nota la huella del marketing, cuya tendencia contemporánea es producir un bien para cada segmento del mercado; en este caso, se “produce” un programa para cada alumno. “Ni bien llega un alumno, le tomamos un test de diagnóstico y a partir de ahí le diseñamos un plan de ejercicios en donde partimos de lo básico, tanto que al alumno le parece todo muy fácil”, señala Jorge Porcellana, uno de los coordinadores del programa. “Si se empieza por lo conflictivo, al alumno se lo somete a una situación de mucho estrés”, agrega.
Pero este método no convence a todos los especialistas locales; la licenciada en Matemática, Patricia Sadovsky, asegura que “el gradualismo del método Kumon hace que el alumno no se ponga en la necesidad de tomar decisiones; y es justamente fundamental en Matemática enfrentarse a la toma de decisiones”. Sadovsky consideró que el método japonés “es básicamente una gimnasia muscular, con una alta dosis de automatización”.
Por su parte, Claudia Broitman, licenciada en Ciencias de la Educación y miembro del Equipo de Matemática de Educación General Básica del Gobierno porteño, evalúa que la disciplina, en el Kumon, “se enseña de un modo anticuado, en pequeños trocitos de información y ejercitación”. La pedagoga agrega que los alumnos “sólo repiten un modelo”, dado que “los ejercicios son siempre exactamente iguales que el primero, sólo varían algunos números”.

Sin embargo, desde Kumon aseguran que “acá al chico se le enseña el porqué de cada cuestión y la importancia del aprendizaje de las Matemáticas”. Porcellana afirma que “con Kumon el alumno aprende a planificar, y logra una capacidad de estudio que después lo favorece en otras disciplinas”. En tanto, otro coordinador, Carlos Rossi, revela que “el alumno tiene que encontrar sus errores solo, aunque claro está que a su lado hay un orientador”.

Este es otro punto conflictivo; “Lo que se produce en la interacción grupal no es lo mismo que lo que surge del trabajo solitario”, exclama Sadovsky, y agrega: “En Kumon no hay debate ni producción colectiva, que es lo más provechoso”. Por su parte, Broitman señala que “es muy discutible que el trabajo individualizado sea una ventaja”.
Los profesores del Kumon se encargan de resaltar que el suyo no es un sistema de apoyo tradicional, ya que no trabajan con el esquema de asistir a las clases un par de semanas antes de dar una prueba, o un examen en los turnos de marzo o diciembre. Ellos “recomiendan” que se tome un curso de un año para alcanzar los resultados adecuados; claro que si se hace caso a esa sugerencia, habrá que desembolsar 55 pesos mensuales. Otro costado atractivo, según sus profesores, es que las clases no duran más de media hora, y que, durante el año, suelen otorgarles medallas y premios simbólicos a los alumnos.

“Me parece muy bien que se motive al alumno; nadie puede oponerse a eso”, retruca Sadovsky, pero recalca que “esas virtudes no tienen que ver con las Matemáticas en sí, son cosas externas a la disciplina”. Por lo pronto, el producto Kumon se multiplica en la Argentina; como para demostrar que desde Japón no sólo llegan autos y electrodomésticos. Y que hasta la enseñanza de ecuaciones y de operaciones aritméticas puede ser territorio del marketing.

La sociedad civil debe colaborar con el sistema educativo

"La sociedad civil debe colaborar con el   sistema educativo"

Beatriz Balian de Tagtachian

Carmen María Ramos
Para LA NACION

La educación es condición necesaria, pero no suficiente, para encarar la creciente fragmentación social de la Argentina, dice Beatriz Balian de Tagtachian.

Socióloga, miembro de número de la Academia Nacional de Educación y actual vicerrectora de Asuntos Académicos de la Universidad Católica Argentina (UCA), Tagtachian sostiene que asociaciones, fundaciones, mutuales, cooperativas, obras sociales y sindicatos -es decir, las organizaciones de la sociedad civil- han demostrado, en numerosas ocasiones, mayor versatilidad que el sistema educativo tradicional frente a contextos crecientemente críticos y complejos, que generan nuevos desafíos y protagonistas.

"Ellas son las que suelen estar cerca de los hechos y conocen, de primera mano, sus características y problemas", dice Tagtachian, que también integra el consejo directivo de la Sociedad Internacional de Investigación del Tercer Sector y es autora de artículos sobre temas de familia, sociedad civil y responsabilidad social de las empresas.

En su opionión, cuando la población participa en la vida comunitaria o con una dimensión pública, independientemente de su nivel socioeconómico, demuestra mayor capacidad para resolver situaciones difíciles a pesar de circunstancias adversas. "La cooperación en diferentes actividades, especialmente la ayuda solidaria, mejora su autoestima y la impulsa a otros emprendimientos, entre ellos el estudio", dice. "De esa manera, la educación sería el resultado de un proceso comunitario anterior, y esto es especialmente adecuado para los adultos de menor condición socioeconómica".

-¿Podría la escuela, sin las organizaciones de la sociedad civil, responder a las nuevas circunstancias socioeconómicas?

-Las organizaciones de la sociedad civil son muy heterogéneas. Las que atienden situaciones muy vulnerables y colaboran con las necesidades más básicas, como alimentación, apoyo escolar, cuidado de la salud, pueden ser muy humildes y sus miembros realizar su labor sólo con dos elementos: buena voluntad y tiempo. Pero las organizaciones que atienden situaciones de pobreza también pueden tener mejor nivel socioeconómico y por ello es posible que cuenten con capital tecnológico y personal muy bien entrenado no sólo para atender situaciones básicas, sino también para ayudar a superar la brecha digital. En los últimos años, diferentes organizaciones, algunas con apoyo empresario o con donaciones de ciudadanos, han emprendido el acompañamiento de alumnos y docentes, lo que dio como resultado un mejor promedio de terminación de los estudios, una mejora en la gestión escolar, en las condiciones de infraestructura y equipamiento, en la capacitación docente, en la inserción laboral o en la prevención de la violencia.

-¿La escuela ya no podrá, por si sola, promover la inclusión de todos los sectores sin la cooperación de estas organizaciones?

-Es cada vez más evidente que la educación no puede sola y necesita de estas organizaciones. Sin dudas la educación implica inclusión, porque poder leer, escribir, calcular, comprender son elementos mínimos de la vida social. Sin embargo, si las condiciones educativas son muy diferentes, se establecen fuertes desigualdades, que, contempladas en conjunto, hacen que los estratos que sólo tienen mínimas condiciones puedan definirse como excluidos por la gran distancia con los sectores más educados. Sectores que sólo pueden leer y escribir con dificultad y no logran superar el pensamiento concreto se separan de aquellos sectores que son bilingües, tienen un fuerte pensamiento lógico matemático y pueden elevar el nivel de abstracción.

-¿Y en cuanto a favorecer su interés en lo público y crear ciudadanía?

-Si bien distintos estudios muestran que la mayor participación en lo público corresponde a los estratos más educados, sí se advierte que la participación pública de los sectores menos preparados favorece el fortalecimiento de su identidad y el reconocerse a sí mismos, que es una condición para asumir el status de ciudadanos.

-¿Cuáles son, a su entender, las más actuales transformaciones socioculturales y su impacto en el aula?

-Las transformaciones socioculturales, su impacto en el aula y los desafíos que generan especialmente en adolescentes y jóvenes exigen considerar lo diferente, tomar conciencia de la diversidad cultural y de los rasgos de las culturas juveniles, que suelen ser descriptos desde distintos enfoques. Algunos ponen énfasis en la complejidad y heterogeneidad de nuevos aspectos sociales, que van desde el tipo de vestimenta y la mayor importancia otorgada a adornos en el cuerpo, como tatuajes, piercings o peinados, hasta los elementos más relacionados con los conflictos familiares o con complicadas conformaciones hogareñas. En relación con lo estrictamente personal, se plantean, principalmente, dos aspectos. Por un lado, el alcohol como clave de la diversión, y por otro, la incertidumbre como perspectiva de futuro y, por lo tanto, la ausencia de proyectos firmes. Quizás uno de los aspectos menos problemáticos sea la valoración de los recursos electrónicos de comunicación. Hay en la escuela posiciones muy diferentes entre sí. La mayoría sigue pensando los recursos informáticos como un complemento de la enseñanza sin modificar la estructura actual de un espacio escolar con profesores al frente de las aulas. Hay otros proyectos muy innovadores que plantean aulas virtuales y trabajan a partir de los recursos existentes.

-¿Cree que será posible en la Argentina cumplir con un calendario de 180 días de clases, aumentar la matrícula, lograr que ningún niño abandone la escuela y que todos reciban una educación de calidad?

No habría que abandonar esas metas deseables. Para ello, nunca será poco insistir en políticas de Estado centradas en esos aspectos, pero también focalizarse en todos aquellos sectores que intervienen en el proceso educativo. No sólo cumplen una labor central los que se desempeñan en el ámbito escolar, sino también los funcionarios que deben estar atentos al calendario y a la calidad de la enseñanza, sin temer a las evaluaciones que deben hacerse con transparencia. Las asociaciones gremiales docentes podrían articular las necesidades personales de remuneraciones con las sociales de aquellos a quienes prestan servicios. Un lugar de responsabilidad le cabe a la familia, que podrá ser un factor potenciador de la educación de los hijos. La vinculación de los padres con la escuela puede pensarse creativamente y no debería perderse la oportunidad de convocarlos para talleres, como resolución de conflictos familiares, cuidado de la salud, búsqueda de trabajo, tratamiento de adicciones, manejo frente a la violencia, desarrollo de la sociabilidad, solidaridad y otros.

POR LA DIGNIDAD DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD

APOYEMOS CON NUESTRAS FIRMAS LOS PROYECTOS DE LEY DE MODIFICACION DE LA LEY 24.901 (DE DISCAPACIDAD):

N° Expte: 64/08 Con Media Sanción De Diputados
Y Los Proyectos De Ley Unificados Con N° De Expte: 2785-D-2009 Y 503-D-09

Si Logramos Juntar Un Millón De Firmas Las Personas Con Discapacidad Podran Tener Acceso
A Recibir Todas Las Prestaciones Que Ellos Necesitan Para Mejorar Su Calidad De Vida Presente Y Futura, Sin Trabas, Sin Demoras.
Hoy Por Hoy La Ley Actual De Discapacidad Presenta "Baches" Y "Grises" Que Es Necesario Y Urgente Remediar.

Las Planillas firmadas se deben enviar por correo a:
Casilla de Correo 14 - Artigas 40 - (1406) Flores - Capital federal
IMPORTANTE: NO poner TGD-PADRES en el destinatario!!!
NO poner planillas de firmas, etc. NO AGREGAR NADA,
solo la direccion de casilla de correo